Decía la vieja canción de Víctor Jara que “los derechos humanos se violan en todas partes; en América Latina, domingo, lunes y martes”, aunque golpistas y verdugos varios no creo que descansaran el resto de la semana en su peculiar y aniquiladora tarea.
El propio cantautor chileno fue víctima de la brutalidad de los seguidores de Augusto Pinochet, siendo torturado y asesinado en el estadio Nacional de Santiago pocos días después del golpe del 11 de septiembre de 1973.
Estados Unidos fue determinante en la preparación del clima previo y en el triunfo de ese levantamiento militar contra el Gobierno del socialista Salvador Allende, al igual que jugó un papel decisivo en otras dictaduras latinoamericanas posteriores, que sembraron de muerte, desapariciones y exilio el cono sur del continente.
Muchos años antes, en los cuarenta, Roosvelt había definido muy bien las relaciones con los sátrapas que a sangre y fuego dirigían sus naciones, manteniendo en la miseria a la mayoría de sus gentes y aplastando cualquier intento de oposición política, con aquella profunda definición sobre el dictador nicaragüense Tacho Somoza padre, calificado por el entonces inquilino de la Casa Blanca como un “hijo de perra, pero nuestro hijo de perra”.
Evoqué esas circunstancias con motivo de la reciente visita a la República Popular China del actual presidente estadounidense, Barack Obama. Pese a las múltiples denuncias por violaciones de los derechos humanos, la ausencia de libertades políticas y las duras restricciones al trabajo de los medios de comunicación y al acceso a Internet, la reprimenda a los dirigentes chinos no pasó de un suave tirón de orejas, de una llamada de atención.
Bien distinto a lo que desde Estados Unidos y la Unión Europea se exige de Cuba, que si pretende recibir un trato adecuado debe abrir su régimen, posibilitar la pluralidad y realizar una transición democrática y hacia el capitalismo.
Y, mientras tanto, se le sigue sometiendo al bloqueo, que sólo ahonda las dificultades de su población, que a los errores económicos de un estado burocratizado y funcionarial, completamente ineficiente, suma las consecuencias de la agresión de su poderoso vecino.
Sin embargo, China puede continuar con su peculiar modelo de capitalismo dirigido por un partido único que se denomina comunista y que impide cualquier atisbo de disensión social. No hay que olvidar que va camino de convertirse en la segunda potencia económica del Planeta y que Estados Unidos tiene en el gigante asiático a su principal acreedor.
Estamos hablando, además, de un mercado de 1.300 millones de habitantes que no ha hecho más que crecer económicamente en el período reciente. Con semejantes intereses por medio es preciso poner sordina a las críticas sobre temas menores.
Y por eso allí, entre operaciones comerciales, entre dólares y yuanes, los derechos humanos ven restringido su espacio y su vulneración pasa prácticamente desapercibida. La hipocresía, en cambio, brilla con el mayor de los esplendores.
Otro tanto ha sucedido con la activista saharaui Aminatou Haidar, expulsada ilegalmente por el Reino de Marruecos del Sáhara Occidental y forzada a trasladarse a Lanzarote, donde en su aeropuerto lleva más de dos semanas en huelga de hambre, deteriorando gravemente su salud y poniendo en riesgo su vida.
Haidar es el pacífico símbolo de un pueblo que lleva décadas esperando que se cumplan las resoluciones de Naciones Unidas sobre su legítimo derecho a decidir su futuro. Pero una vez más los estados, entre ellos España, se pliegan a los intereses del reino alauita y miran hacia otro lado ante las violaciones de los derechos humanos por una monarquía que es, eso dicen ellos mismos, ‘hermana’ de la española.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Rebajas en derechos humanos
martes, 17 de noviembre de 2009
Otros muros también
La pasada semana Alemania y el mundo conmemoraban, con presencia de numerosos líderes políticos europeos y de Obama, a través de un video, el veinte aniversario de la caída del Muro de Berlín, que abrió las puertas a la unificación alemana, pese al visceral rechazo de la entonces primer ministra británica Margaret Thatcher y el poco entusiasmo mostrado por otros estados europeos.
Fue, sin lugar a dudas, un episodio de enorme simbolismo en el proceso de derrumbe del bloque soviético, que culminó con la propia desaparición de la URSS pocos años después. Y la constatación del fracaso del denominado socialismo real.
Transcurridas dos décadas, la transición de aquellos estados totalitarios -y de economía estatalizada- a democracias capitalistas se ha saldado de forma distinta en las diferentes naciones de Europa del Este.
Y el profundo embate de la crisis económica en el último período no ha hecho más que radicalizar esas circunstancias, como muestran las recientes encuestas en las que se vislumbra el incremento del escepticismo e incluso la añoranza del pasado régimen por parte de significativos segmentos de su ciudadanía.
Los procesos, como digo, son muy desiguales. Frente a democracias en proceso de consolidación aparecen estados donde el autoritarismo y la corrupción tienen un enorme peso en la vida política y económica. Las desigualdades sociales persisten y el avance de la pobreza es caldo de cultivo para nostálgicos del comunismo, pero también para la presencia de grupos racistas y de extrema derecha.
El entusiasmo europeísta también es cuestionado por algunos de los que se han integrado en la Unión Europea, como hemos observado con las enormes reticencias que ha puesto la República Checa para adherirse al Tratado de Lisboa.
Sólo lo ha hecho, a regañadientes, a última hora, y después de forzar a que se le hicieran concesiones como quedar al margen de la Carta de Derechos Fundamentales, para evitar posibles reclamaciones económicas de alemanes expulsados de la antigua Checoslovaquia tras la Segunda Guerra Mundial.
Un ejemplo del desencanto lo tenemos en Letonia donde las grandes esperanzas en el capitalismo comienzan a desmoronarse, conforme lo hace la calidad de vida de la población, con un significativo incremento del desempleo y terribles recortes en educación y sanidad, en torno al 40%, en un país que está situado al borde de la bancarrota.
Sirva como ejemplo que las urgencias sanitarias en los hospitales de su capital, Riga, sólo abren al público los días pares, como lo leen, no es broma, tras reducir más del 50% el personal médico y de enfermería, como reflejaba un reciente reportaje de Euronews. Espero que José Manuel Soria y Mercedes Roldós no se apunte a bálticos y terminen emulándolos; capaces son.
De todos modos, reconocer las contradicciones, los avances insuficientes, las debilidades e incluso las frustraciones de ese proceso de tránsito hacia democracias capitalistas no debe impedir celebrar el fin de sociedades que impedían las libertades, no garantizaban la equidad de su gente y tampoco constituían un ejemplo ni en funcionamiento económico ni en respeto al medio ambiente.
Y, asimismo, no debe hacernos olvidar que quedan muchos muros pendientes de derribar: los de la pobreza, el racismo, la intolerancia, el fanatismo religioso, la desigualdad entre hombres y mujeres…Como en la vieja canción de Taller Canario, “que se caigan también esos muros también; que allí estaremos todos para verlos caer”.
martes, 3 de noviembre de 2009
Bella y bestia
Melody Mir Jiménez, candidata española a Reina Hispanoamericana 2009, joven que, por su edad, 20 años, no debió disfrutar de los actos conmemorativos del quinto centenario, situó el descubrimiento de América en el año 1980.
Lo que no aclaró es si Cristóbal Colón llegó nadando, en un crucero turístico, en un submarino nuclear o en un avión comercial, vaya usted a saber. Y no desveló, tampoco, cómo reaccionaron los nativos descubiertos ante las reiteradas pretensiones colonizadoras de don Cristóbal. Salvo que el navegante protagonizara el viaje con mayor retraso de la historia y la tripulación de sus destartaladas carabelas oteara tierra en el horizonte cinco siglos después de su partida. Para acabar de arreglarlo la bella, y también culturalmente bestia, dijo en una entrevista radiofónica que consideraba “irrelevante” la fecha de la llegada de Colón a América.
Es una de las numerosas anécdotas del test con el que la organización del referido certamen, celebrado la última semana de octubre en la localidad boliviana de Sucre, obsequió a las sorprendidas candidatas, alguna de las cuales ubicó la Muralla China en América Latina. Lo que demuestra que lo de las Indias no está completamente superado.
Si bien, todo hay que decirlo, otras acertaron los nombres de escritores latinoamericanos galardonados con el Premio Nobel de Literatura (Gabriela Mistral, Miguel Ángel Asturias, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez y Octavio Paz) o los monumentos de aquellas tierras que han pasado a engrosar la lista de maravillas del mundo: Chichén Itzá (Yucatán, México), Machu Picchu (Cuzco, Perú) y el Cristo Redentor (Río Janeiro, Brasil).
Aunque la mayoría no disimuló su enfado ante el impuesto examen, indicando que no habían concurrido a ninguna prueba de acceso a la Universidad; negándose rotundamente varias de ellas a contestar semejantes e incordias preguntas.
Razones no les faltan para la protesta. Porque es verdad que no tiene el menor sentido tratar de adornar con un más que forzado barniz cultural básico lo que es simplemente un concurso de belleza, en el que no se mide el coeficiente intelectual de las aspirantes ni se premia a la ganadora con una beca para cursar un máster universitario.
Los objetivos suelen ser otros bien diferentes: iniciar una carrera en el mundo de la moda o en el de la publicidad; o bien terminar ejerciendo de presentadora de algún concurso televisivo, actividad para la que, paradójicamente, no se suelen exigir demasiadas luces ni adornos intelectuales excesivos. Suele bastar con un buen palmito.
Empleos, por cierto, mucho mejor pagados que los trabajos obtenidos tras años de estudio para alcanzar una licenciatura o un doctorado universitario. Como sucede con el caso del fútbol: hay jugadores de segunda división que multiplican por diez el salario de los más prestigiosos catedráticos e investigadores. Las cifras que se barajan en la liga de las estrellas pertenecen a otra galaxia salarial.
De los disparates, de todas formas, no se salva nadie. Yo recuerdo una emisora de radio local que repitió durante horas en sus boletines informativos “brutal masacre en los campamentos palentinos”, confundiendo -sin inmutarse ni corregir el error- a la provincia castellana con los asentamientos de refugiados en El Líbano del sufrido pueblo palestino. O a quien, con motivo de la presentación en Gran Canaria de la Fundación Giner de los Ríos, a finales de los años ochenta, exigió entrevistar directamente a don Francisco, fundador y director de la Institución Libre de Enseñanza, con el insuperable problema de que este brillante y comprometido intelectual falleció en 1915.
Y es que, a veces, nos empeñamos en hacer verdad, con toda solemnidad, aquellas proféticas palabras del pensador austriaco Karl Kraus: “No tener una idea y poder expresarla. Eso hace el periodista”.
jueves, 15 de octubre de 2009
Plan Canarias, ¿Gordo o Pedrea?
Comunidad Canaria, ¡25.000 millones de euros!; Comunidad Canaria, ¡25.000 millones de euros! Comunidad Canaria, ¡25.000 millones de euuurooooooos! Los dos niños de San Ildefonso, José Luis y Paulino, el primero más risueño que el segundo, cantan a coro la lluvia de millones con la que la lotería extraordinaria del Consejo de Ministros ha anegado a estas Islas.
En medio de cegadores flashes anuncian el Gordo que va a cambiar de raíz el modelo económico de las Islas y que nos hará más sostenibles y menos dependientes; sacándonos de este marasmo de paro, deficiente nivel educativo y creciente pobreza.
Porque nadie puede negar que 2.500 millones de euros al año, es decir, algo más de 415.000 millones de las antiguas pesetas, dan para mucho. Que correctamente invertidos pueden significar una transformación profunda de la realidad de esta tierra que, lejos de acercarse a la media española y europea, se aleja progresivamente en sus parámetros educativos, en su Producto Interior Bruto (PIB) o en sus cifras de empleo.
Pero, como casi siempre ocurre, poco duran las alegrías en casa del pobre. No es que el billete se nos estropeara en la lavadora, como en el genial gag del Follonero de la pasada Navidad. Sino que al ir a cobrarlo en la correspondiente administración, la del Estado, las cantidades no parecen coincidir con las anunciadas por el coral y presidencial dúo. Y entre más averiguamos, más se devalúa el sustancioso premio.
Salvo tres o cuatro novedades, en especial las relativas a las hidroeléctricas y al conjunto de las energías renovables, poco o nada nuevo bajo el sol en el documento de más de 80 folios, titulado Estrategia Integral para la Comunidad Autónoma de Canarias. De resto, mucho humo. Porque los 2.500 millones del Plan de Carreteras forman parte del convenio a desarrollar hasta el 2017, y lo único que se hace es dotar “a la Comunidad de Canarias de mayor autonomía en la gestión de los 1.900 millones de euros pendientes de aplicación”. Pero ni un euro más.
Al igual sucede con los 120 millones de euros para el transporte regular de viajeros entre 2009 y 2012, que no constituyen novedad alguna. O, en fin, resulta difícil de entender que en el Plan incluyan incluso la autorización de deuda pública, por valor conjunto de 128 millones de euros, a emitir por los cabildos de Gran Canaria y Tenerife.
Todo ello aderezado con subvenciones sin cuantificar, informes sobre el sistema educativo y promesas de futuros convenios. Lo de Educación merece comentario aparte. Pretender reducir nuestras tasas de abandono escolar y, paralelamente, acercar los niveles de formación a la media española con las medidas incluidas en el Plan es, como poco, escasamente riguroso. O por ser más claros, absolutamente imposible. Y alardear de que las Islas tienen muchos becarios es una declaración de Perogrullo.
Analizando minuciosamente los contenidos del documento ministerial, de 2.500 millones de euros al año nada de nada. Mientras que en los Presupuestos Generales del Estado para 2010 figuran 2.400 millones constantes y sonantes, en inversión, para Castilla y León, y no quiero pensar que por ser la tierra del presidente; y se da un privilegiado trato a Baleares, y ni se me ocurre plantear que tiene algo que ver con el socialismo que gobierna el otro Archipiélago.
No hay peor sensación que la de estar convencidos de tener el Gordo en tu cartera y comprobar que te tienes que consolar y conformar con la Pedrea.
Y si eso es frustrante a nivel individual, no lo es menos en el ámbito colectivo. Las esperanzas puestas en el Consejo de Ministros extraordinario celebrado en Las Palmas de Gran Canaria se diluyen a medida que el árbol del millonario titular nos deja ver el bosque de inconcreciones, promesas y vaguedades.
Y, además, hay que aguantar la impertinencia de un ministro que avisa de que ahora, encima, no tenemos derecho a quejarnos; o las proféticas palabras de la vicepresidenta De la Vega anunciándonos que la historia de Canarias cambiará tras el paso de las huestes de Zapatero. ¡Nos descubrieron, por fin nos descubrieron!
Un antes y un después de tan singular jornada que, desafortunadamente, no parece tener constatación alguna en el documento, convertido en un magnífico ejercicio de propaganda que en poco o nada modificará la grave situación que atraviesa la gente de esta tierra.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Nuevo curso, viejos problemas
Dejamos hace unos días atrás un verano marcado por la vuelta a la brutalidad irracional de los fanáticos enloquecidos de ETA, los incendios forestales que asolaron la isla de La Palma, la expulsión de Ángel Llanos del santacrucero paraíso de Miguel Zerolo, la presidencial visita de Rodríguez Zapatero a Lanzarote, el primer aniversario de la tragedia de Barajas o los berlineses récords de Usain Bolt.
Sin olvidarnos del fiasco de una muy mal negociada financiación autonómica, con responsabilidades en ambas orillas, las de un vicepresidente económico canario que parece estar ocupado en otras cosas –con constantes visitas a los tribunales, la última con sonada derrota en su particular cruzada contra la libertad de expresión, a cuenta del curioso ‘caso chalet’- y las de un Gobierno estatal que maltrata a las Islas mientras beneficia descaradamente a sus feudos políticos, véase por ejemplo lo bien retratadas que quedaron en el reparto Andalucía y Baleares. Situación que se repite en los recién presentados Presupuestos Generales del Estado, en los que Canarias es maltratada por el Gobierno de Zapatero.
Y nos encontramos plenamente inmersos ya en un nuevo curso, escolar y político. El primero, con las incógnitas abiertas sobre la resolución adecuada o no de la discutida reforma de la Formación Profesional, la polémica sobre los nuevos criterios de ordenación en las listas de sustituciones docentes y la apertura de debates sobre los modelos de jornada escolar y su influencia en el éxito en las aulas; y los anuncios, realizados por Gabilondo y Luis, de un gran pacto social sobre la educación.
Así como la vuelta de la homologación retributiva, en este caso con su estudio en los tribunales en los primeros meses de 2010. Una sentencia a favor de los docentes pondría patas arriba, aún más, las esquilmadas arcas autonómicas, haciendo que lo de Tebeto resulte casi una broma.
Asunto este último, el de Tebeto, en el que el Gobierno ha reaccionado tarde ante la estrambótica sentencia judicial y sus terribles consecuencias, que de consumarse supondrían un palo a la Hacienda autonómica de más de cien millones de euros, como si debajo de la montañeta majorera hubiera un yacimiento de diamantes o de coltan.
Por lo pronto, y tras la aceptación por el TSJC del pago fraccionado, habrá que pagar 33 millones en los próximos quince días en el caso de empresario sin riesgo, pero con pingues beneficios, más representativo del mundo mundial. Dinero público, de los bolsillos de todos los ciudadanos de Canarias, por una dudosa mina de traquita. Al margen de que estaba más que demostrado que allí no se podía hacer nada, lo prohibía el PIO majorero y las normas subsidiarias del municipio de La Oliva. Es como si yo solicito hacer un restaurante en la barra de la playa de Las Canteras y viene un Luis Soria y me lo autoriza. Y encima pido, y consigo, millonaria indemnización porque el Ayuntamiento o el Ejecutivo me impide realizar la obra.
El segundo frente, el político, continuará marcado por una profunda y prolongada crisis económica que comienza a pasar factura, al menos eso señalan los estudios sociológicos, a un Zapatero que tratará de aprovechar el impulso político de la Presidencia Europea en el primer semestre de 2010. Aunque parece frenarse la destrucción de empresas y empleo, la salida del túnel no está tan cercana y el desempleo y la pobreza se extienden en amplias capas sociales.
En el Archipiélago, el Consejo de Ministros del próximo 9 de octubre abre algunas esperanzas sobre acciones gubernamentales que impacten positivamente en la comunidad autónoma con más paro, que sufre las consecuencias de su lejanía y fragmentación, pero también las de un modelo económico dependiente, poco diversificado y con escasos niveles de productividad. Además de la pervivencia de otras lacras, como los todavía escasos niveles de formación o el disponer de los salarios privados más bajos de toda España.
Aunque el precedente de la financiación autonómica, que establece los dineros para el funcionamiento de los servicios públicos para los próximos años, marca muy negativamente nuestro futuro, con esos 500 millones de euros anuales menos que la media española; sin que lo puedan maquillar medidas extraordinarias ni asignaciones en los Presupuestos Generales del Estado, cuya primera lectura no invita especialmente al optimismo. El inmenso error del voto favorable el pasado 15 de julio, pese al reconocimiento por Soria y Rivero de la perversidad del sistema y lo mal que queda Canarias, lo pagaremos muy caro los próximos años, algo que han denunciado incluso algunos líderes de CC, caso de Miguel Zerolo.
Al margen de la política, tan denostada, no siempre justamente, la vida continuará y los hombres y mujeres de esta tierra seguiremos peleando contra los elementos, esperemos que con mejor fortuna que aquella armada tan poco invencible.
Porque pese a estar ya metidos de lleno en el otoño político, como en la vieja canción, “…el paisaje real/—la gente y su dolor—/no lo pueden tapar/ni la lluvia ni el sol".
lunes, 21 de septiembre de 2009
Baño de microbios
Nos han tenido atemorizados a lo largo de todo el verano con la proliferación de noticias, a cual más alarmante, en torno a la pandemia de la gripe A. La información sobre el progresivo incremento de afectados y el creciente número de fallecimientos, casi siempre con la presuntamente tranquilizadora coletilla de “personas que ya padecían patologías previas”, han extendido el miedo entre la población.
Y, asimismo, aumentado la venta cuasi clandestina de tamiflú, para satisfacción de Donald Rumsfeld, ex secretario de Defensa de Bush y padre de las guerras de Afganistán e Irak, directivo de la farmacéutica que lo fabrica. Está pasando igual que en la postguerra española, cuando el contrabando de penicilina enriqueció a más de uno. Eso sí, ahora se lleva a cabo a través de Internet, que la modernidad llegó con intención de quedarse.
Estos días, compruebo en distintos lugares las miradas desaprobatorias que reciben las personas que estornudan en espacios colectivos, víctimas probablemente de un simple resfriado o de alguna de las abundantes alergias, convertidas en sospechosos de ser maléficos propagadores del virus que puede mandar al basurero de la historia a besos y efusiones varias.
Esta gripe, inicialmente porcina (del cochino, chancho, cerdo, gorrino, puerco y similares), ahora AH1N1 o, más simplificadamente, gripe A, ha obligado a la actuación coordinada de las administraciones sanitarias central y autonómica, a que se aprueben protocolos de actuación en los centros escolares y a que se multiplique el uso del jabón y de los pañuelos, cuyos afortunados fabricantes van a salir antes de la crisis.
Aunque difícilmente, al menos por el momento, consiga acabar con esa fea costumbre de escupir en la calle; lo constato todos los días en mi ciudad, con los varones como casi exclusivos protagonistas. En mi niñez y hasta mitad de los años setenta, las guaguas aún colgaban carteles prohibiéndolo explícitamente, junto al fumar o hablar con el conductor. Habrá que seguir insistiendo.
Claro que también Luis Carandell, en su magnífico libro Celtiberia Show, nos mostró algún singular letrero de la España de finales de los sesenta, como aquel que rezaba, textualmente, Se proibe mehar en el ascensor, que las haches son por naturaleza muy caprichosas y las ganas de orinar, por lo que parece, también.
Algo hemos avanzado desde entonces, pero mucho me temo que no lo suficiente. En limpieza y en urbanidad, aunque se empeñen en desmentirlo el aspecto que presentan muchas de nuestras calles por los excesos del club de enemigos de las papeleras y por las deposiciones caninas; y no sé si en ortografía.
Por cierto, ya apenas nos acordamos del pánico que suscitó la gripe aviaria, inicialmente del pollo, que se presentó como la pandemia del siglo y del milenio. Recuerdo que cada vez que observaba a un ave sentía que me saltaban todas las alarmas, mucho más que tras ver Los pájaros, la famosa película de Alfred Hitchcock.
Millones de aves murieron o fueron sacrificadas y el tamiflú apareció como el gran remedio y el suculento negocio. Tras una sobredosis informativa, la influenza aviaria dejó de interesar a los medios de comunicación.
Y en pocos años pasamos de preocuparnos de la gripe del pollo a hacerlo con la del cochino, aunque este animalito tuvo mejor suerte y rápidamente se generalizó la denominación de gripe A, enfermedad que, según los últimos datos ofrecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha causado 3.500 muertos y casi 300.000 personas infectadas en todo el mundo.
Por si fuera poco, ahora un estudio estadounidense, de dónde si no, advierte que las cotidianas y revitalizantes duchas pueden constituir un serio riesgo para nuestra salud. En efecto, investigadores de la Universidad de Colorado, señalan que en un análisis al respecto se verificó que un 30% de los cabezales de ducha albergaban significativos niveles de Mycobacterium avium, bacteria que, por lo que parece, afecta a las personas con problemas en su sistema inmunológico.
Los sesudos investigadores concluyen que al ducharnos corremos el riesgo de respirar una dosis elevada de esos microbios -bichitos, como diría el ínclito ministro Sancho Rof-, al expandirse fácilmente por el aire. Es decir, que podemos salir de la ducha literalmente enchumbados en bacterias, por fuera y por dentro de nuestro cuerpo.
Son, sin duda, ganas de fastidiar al personal, con una fuente más de preocupación higiénico-sanitaria que añadir a nuestra larga lista de temores en este mundo tan inseguro.
O, tal vez, el objetivo oculto de la encarnada universidad es ofrecer científica coartada a los pocos enemigos de la higiene personal que todavía nos quedan por aquí. A los guarros sin gripe, que haberlos, haylos.
martes, 15 de septiembre de 2009
Pasárselo pipa
El bajón informativo que se produce todos los veranos, así como la necesidad de mitigar algo la tensión que se padece a lo largo del año académico y político, propicia en estas vacacionales fechas la publicación de noticias más intrascendentes y menos serias; pero también, por otro lado, deja hueco para curiosidades científicas que, muchas veces, no ocupan el lugar merecido en los medios de comunicación. Pero me temo que hay más, mucho más, de lo primero.
Antes sucedía con la repetida aparición de algún reportaje periodístico con referencia al monstruo del Lago Ness, acompañado de una foto, autoría de Wetherell en 1934, que se ha demostrado que constituye un burdo montaje.
Emulando a Escocia y su ‘Nessie’ (que hace unos días ‘reaparecía’, en este caso aparentemente captado por Google Earth), España tuvo su particular serpiente de verano en pleno franquismo, con la aparición en 1971 de ‘Las caras de Bélmez’, fenómeno supuestamente paranormal tras el que se escondía un intento de negocio.
Las cosas han cambiado, pero no tanto. Titulares como ‘Le injertaron la oreja en el trasero’, ‘Aparece un perro nueve años y 2.000 kilómetros después’, ‘Investigadores descartan que la Luna influya en el estado psíquico’, ‘Trata de pasar la aduana con 16 calzoncillos, cuatro chándales y tres pantalones puestos’, ‘Tatuajes y muñecas hinchables para perros’, ‘Destroza un bar porque no le gustaban las aceitunas’ o, alucinen, ‘La dictadura argentina aborrecía a Perales y Camilo Sesto’ encontraron espacio en las páginas de distintos periódicos en julio y agosto.
Lo del presidente del Gobierno de Canarias y su presunto intento de enchufar a un familiar en unas oposiciones a guindilla merece, sin duda, tratamiento aparte, al margen de su carácter más o menos doméstico.
Pero este verano de 2009 la palma, perdonen, se la lleva, en mi opinión, una noticia fechada en Bilbao y recogida por varios rotativos españoles: ‘Una pareja utiliza como preservativo una bolsa de pipas’. Suceso, tan sorprendente como real, que terminó con la chica en el servicio de Urgencias del hospital de Cruces para extraerle tan incómodo envoltorio.
Uno puede entender la fogosidad y las urgencias sexuales de los jóvenes que hacen oídos sordos, afortunadamente, a las absurdas llamadas papales a la abstinencia. Y aplaude que estos intenten ser responsables y utilicen métodos que eviten embarazos no deseados y contribuyan, al mismo tiempo, a establecer barreras contra las enfermedades de transmisión sexual; contradiciendo otra desatinada, peligrosa e irresponsable posición de la cúpula de la Iglesia Católica, su negativa frontal al uso del preservativo, dogma que tanto daño hace en batallas como la que se libra en todo el mundo contra la extensión del sida.
Pero utilizar una bolsa de pipas resulta contraproducente, molesto y escasamente eficaz. Más en un país en el que parece relativamente sencillo acceder a los condones, que se expenden en farmacias –salvo, hasta hace poco, en las de algún carca moralista e intransigente, objeción de conciencia que ahora se está trasladando a la venta de la píldora postcoital- e incluso en máquinas ubicadas en los aseos de los bares; y a precios generalmente razonables.
Parece, lo confirman numerosos estudios, que queda mucho por hacer en materia de educación sexual y que, pese a la abundante información que circula por todos lados, los niveles de formación siguen siendo deficientes. De ahí las elevadas cifras de embarazos de adolescentes (una parte de ellos deseados, asunto en el que Canarias se lleva la palma) y el no menos preocupante repunte de enfermedades de transmisión sexual. Por lo que habrá que seguir trabajando desde la escuela, la familia, los medios de comunicación y el conjunto de la sociedad para que nuestros chicos y chicas estén mejor formados y puedan vivir una sexualidad consciente y responsable, sana y con menos riesgos. Pasándoselo, de verdad, pipa, pero no como la voluntariosa, a la par que infortunada, pareja de Bilbao.