La invasión militar de la Franja de Gaza, la denominada Operación Plomo Fundido, constituye una muestra más de los niveles de crueldad a los que es capaz de llegar el muy democrático Estado de Israel. Al mismo tiempo que ha vuelto a dejar al desnudo a las impotentes Naciones Unidas, incapaces históricamente para poner freno a las violaciones de la legalidad internacional y al permanente desprecio a los derechos humanos por parte de los herederos de quienes fueron una de las principales víctimas del nazismo y que hoy, en muchos aspectos, imitan los métodos de sus verdugos de ayer. Tal vez por ello, catorce catedráticos españoles de Derecho Penal han calificado de "genocidio detalladamente planificado" el ataque de Israel a Gaza.
Ver las imágenes de niños y niñas masacrados por la aviación o los tanques israelíes indigna a cualquier ser humano con un poco de sensibilidad en sus venas. Cosa que no ocurre con los círculos ideológicos próximos al ex presidente Aznar, que algún día espero sea juzgado por una corte internacional por su papel en la guerra de Irak junto a Blair y Bush. Para el Grupo de Estudios Estratégicos (GEES), estrechamente vinculado al ex líder del PP y a la FAES, la aventura militar de Israel está plenamente justificada, aplaudiendo “su gran precisión contra blancos muy selectos”. No sé si se refiere a las casas, a los colegios o, directamente, a los cuerpos infantiles. La apología del terrorismo debe ser asunto de otros.
El rechazo a ese planificado terrorismo de Estado realizado por parte de uno de los países con mayor fortaleza militar del mundo no impide hacer lo propio con las barbaries de algunos grupos palestinos, entre ellos Hamas. Flaco favor le hacen a su justa causa con el dolor ocasionado a inocentes, dañando la imagen de su pueblo y emulando la altura ética de los dirigentes judíos.
La acción israelí se llevó a cabo en las vísperas de las elecciones en el Estado hebreo y, también, a escasas fechas de la renovación al frente de la Presidencia de Estados Unidos, finalizando en las vísperas de la toma de posesión del nuevo inquilino de la Casa Blanca. Oriente Próximo es una de las grandes asignaturas pendientes que tiene Barack Obama, que asume un panorama suficientemente empeorado por las disparatadas decisiones de George Bush y su ultraconservadurismo y militarismo. Tengo la impresión de que en este como en otros temas hay depositadas demasiadas esperanzas en Obama. El papel de la secretaria de Estado Hillary Clinton, cuyas posiciones sobre el conflicto son conocidas, es una de las razones para rebajar esas esperanzas.
La paz en la zona es un horizonte cada vez más lejano. El aplauso mayoritario de la población israelí a la acción militar sobre Gaza, recogido en distintos sondeos, dibuja claramente que la convivencia entre los dos pueblos sigue siendo utópica. Sé que, afortunadamente, en los dos bandos hay grupos y personas que empujan en esa dirección. Pero queda un largo camino para alcanzar esa posibilidad de respeto mutuo, que pasa ineludiblemente por la creación de un Estado Palestino y el entendimiento entre los dos estados, sabiendo superar los actuales desencuentros. La reciente operación militar, junto a su reguero de sangre y dolor humano, es un nuevo y significativo escollo para lograr ese objetivo de paz en Oriente Próximo.
Mientras, en medio del dolor y de la solidaridad con su castigado pueblo, rememoro el hermoso poema del cantautor catalán Lluis Llach sobre Palestina: “De tus campos de piel morena arrancan tus árboles/como si así desarraigaran tu mañana./Entierran a tus hijos cuando aún sonríen/esperando convertir tu vientre en un yermo.(…) Serán tus alas para un vuelo que pronto verás libre”.
jueves, 15 de enero de 2009
Las alas de Palestina
lunes, 15 de diciembre de 2008
Un Gobierno sentenciado
Canarias vive un momento socioeconómico especialmente delicado. Tenemos ya 200.000 parados y pese a que Jorge Rodríguez, gurú laboral y energético del Gobierno, se entretiene observando su mágica bola de cristal y poniendo y quitando fecha al día en el que alcanzaremos el pleno empleo, otros gurús más cualificados afirman que podemos estar en los 250.000 desempleados en junio del próximo año. Además, la cesta de la compra sigue siendo de las más caras de España y los salarios privados los más bajos. Un suma y sigue que dibuja un panorama donde se desnudan nuestras carencias sociales y las debilidades estructurales de nuestro sistema económico.
Aunque en estas ínsulas algún líder sindical extraterrestre sigue hablando de presunta crisis económica, lo cierto es que las condiciones de vida han empeorado sensiblemente para una parte significativa de ciudadanos y ciudadanas en este 2008 que da sus últimos pasos. Y, probablemente, nos queda un buen trecho de túnel que recorrer antes de avistar la luz de la recuperación económica.
En momentos como este los gobiernos tienen que ponerse las pilas, ejercer liderazgo y ofrecer alternativas a la sociedad. Lo intenta el Gobierno de Rodríguez Zapatero, con aciertos –como los 8.000 millones de euros para estimular obra pública a través de las instituciones locales- y con medidas más discutibles, al menos en su concreta aplicación, como ese millonario salvavidas para los bancos, otorgado sin contrapartidas tan imprescindibles como que una parte de ese dinero circule en forma de créditos a los que puedan acceder en condiciones razonables tanto familias como pequeñas y medianas empresas. Es decir, que no todo vaya a sanearse y deshacer sus recientes disparates.
Y en Canarias, mientras tanto, su Ejecutivo se desangra entre visitas a los tribunales y constantes muestras, sentencias de por medio, de la arbitrariedad de muchas de sus actuaciones. Así como con la absoluta burla de la democracia y la participación ciudadana de los grupos que apoyan al Ejecutivo, CC y PP, escenificada hace unos días en su vergonzante rechazo a la discusión de la ley de iniciativa popular de Ben Magec.
Resulta poco presentable que el vicepresidente y responsable económico no haya dicho toda la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad sobre sus vinculaciones con Anfi, su conocimiento del proyecto mientras era titular del Cabildo Insular de Gran Canaria y sus intervenciones en el Parlamento canario. Y, menos aún, que un diputado y estrecho colaborador suyo actúe de agente doble, margullando entre intereses empresariales magníficamente remunerados y la defensa de los intereses generales a la que, se supone, debe obligar su cargo.
Y por otro, no es tampoco de recibo que las licencias de la TDT fueran otorgadas, como muchos sospechábamos, de forma absolutamente arbitraria. Lo de Tenerife sólo es la punta del iceberg de otro escándalo con mayúsculas en el que los nombres de los beneficiarios coinciden, no sé si casualmente, con personajes con excelente relación con el poder ático. Se les debió ir la mano con lo de digitales. Y las hicieron, digitales, a conciencia.
Con un agravante. El presidente se equivocó al constituir una macroconsejería a su alrededor, asumiendo en su departamento desde el cambio climático a la comunicación, pasando por la acción exterior o la sociedad de la información. Una manera, sin duda, de apuntarse éxitos, si se dan, en esos ámbitos. Pero también, y ese es el actual drama de Rivero, de asumir irremediablemente todos los fracasos que se vienen produciendo, desde la dimisión de Faustino García Márquez por la unánimemente rechazada ley de medidas urgentes a las televisivas sentencias. Las mismas que golpean a un Gobierno sentenciado.
martes, 15 de abril de 2008
Corrupciones
Una de cada diez personas en el mundo pagó el año pasado un soborno para poder acceder a distintos servicios públicos –desde la educación a la sanidad pasando por el sistema judicial- , según señala el informe anual de Transparencia Internacional, que concluye que la policía es la institución más corrupta a nivel mundial y destaca los efectos de la corrupción sobre los más pobres.
No son para tirar voladores los datos del referido estudio, que evalúa el coste económico de esas prácticas en alrededor de n billón de dólares, de los que 25.000 millones corresponderían al cercano y depauperado continente africano.
Aunque todo el mundo mira para los políticos cuando se habla de corrupción, el estudio de Transparencia Internacional (Barómetro Global de la Corrupción 2007) demuestra que es la policía la institución más corrupta en el Planeta: uno de cada cuatro encuestados de todo el mundo que tuvo contacto con ese cuerpo fue instado a pagar un soborno y uno de cada seis acabó haciéndolo, supongo que con el miedo metido en el cuerpo y no dispuesto a jugarse el cuello.
Pese a que afecta mucho más a los países empobrecidos y con menor estructura y tradición democrática, la vieja Europa tampoco escapa a sus terribles efectos. Así, el 5% de la muestra reconoció pagar un soborno en la UE, cifra muy alejada de lo que sucede en estados como Rumania, Grecia o Lituania, que se disparan y se sitúan en torno al 30%. En la presentación del informe, Antonio Garrigues, presidente de honor de la Fundación Ortega y Gasset, aseguró que “la corrupción afecta sustancial y principalmente a los pobres y uno de cada diez reconoce que ha pagado un soborno en el último año”.
En el caso español, nos encontramos por debajo de la media de la Unión Europea, con un 3%, y nos quejamos especialmente de la actitud de políticos, empresas y, ojo al parche, los medios de comunicación, que tampoco salen bien parados, especialmente por la enorme desconfianza que generan en los jóvenes. Y el futuro no es muy halagüeño, si hacemos caso de los encuestados en España: más de la mitad considera que la situación empeorará en los próximos años. Aunque son España e Irlanda las naciones donde sus ciudadanos creen que el Gobierno está trabajando más seriamente contra la corrupción.
El informe muestra que se produce un retroceso respecto a los datos de 2006, y en la percepción negativa ha ayudado, sin duda, los casos de corrupción urbanística y pelotazos que hemos conocido en los últimos años, en distintos ayuntamientos, algunos de ellos de las Islas. La punta del iceberg de la perversa relación entre negocios y política que en Canarias ha tenido, además, el añadido de casos como el Eólico.
El Barómetro Global sobre Corrupción no tiene lecturas autonómicas, regionales ni municipales, con lo que nos quedamos con las ganas de confirmar si lo de Sicilia o Marbella forma parte de la realidad o del imaginario colectivo.
En nuestro caso, ya se sabe, nuestras profundas especificidades económico-político-sociales nos hacen completamente inevaluables por agentes externos.
viernes, 15 de febrero de 2008
Riesgos y ventajas de la carne
Al final van a tener razón los curas con aquellos apocalípticos discursos en torno a los tres grandes peligros que acechaban a las almas. El mundo, en sus diversos tamaños y versiones, con Pedro Jota o George Bush al frente, no ofrece la menor duda, es cada vez más aterrador; el demonio, por razones más que obvias, al enemigo ni agua, más aún cuando es un escindido de las propias celestiales filas, un contestatario, un disidente; y la carne, ¿la carne? De pequeño y pese a sus reiteradas recomendaciones nunca logré entender porque la carne era un inmenso riesgo que nos alejaba de la pureza y de la santidad y nos mandaba al infierno sin oposiciones. Luego, en la adolescencia, capté el mensaje, aunque concluí desde el primer contacto, posible herejía, que era justamente lo contrario de lo que pregonaban en los púlpitos: se trataba de una bendición de dios.
Pero como digo, la ciencia avanza una barbaridad, y comienza a darle razón a aquellas proféticas premoniciones, aunque no en su fiel exactitud. El abuso de carne, dicen ahora médicos, dietistas, científicos y ecologistas, constituye un peligro para el bienestar individual y para la propia salud del Planeta. Hace ya tiempo que se nos alertó sobre las nefastas consecuencias del excesivo consumo de productos cárnicos –y la no inclusión en la dieta de la suficiente cantidad de frutas y verduras-, vinculado a la aparición de arteriosclerosis y enfermedades cardiovasculares, así como de la obesidad, el cáncer neo-rectal o la gota.
Ahora surgen nuevas investigaciones que, además, vinculan nuestro exceso de consumo cárnico (nuestro, el de los países ricos, que en los otros apenas la prueban) al estropicio que estamos haciendo al Planeta. En efecto, un informe de la revista médica británica The Lancet señala que es preciso disminuir el consumo de carne en un 10% para evitar un mayor calentamiento de la Tierra.
La investigación asegura “que el 22% de las emisiones mundiales de gas de efecto invernadero procede de la agricultura, una proporción similar a la del sector industrial pero superior a la de los transportes. El ganado, señala la investigación, es causante de casi el 80% de las emisiones agrícolas, principalmente en forma de gas metano”.
Las razones se encuentran en la emisión de este gas, de efecto invernadero, por el sistema digestivo de los animales –especialmente el ganado vacuno-, el estiércol y el uso de fertilizantes y pesticidas, entre otros procesos vinculados a la ganadería, generando una gran cantidad de metano. A ello se suma la deforestación de bosques para convertirlos en zonas de pasto.
Por nuestra salud y por el futuro del Planeta, llamo a reducir drásticamente el consumo de solomillos y hamburguesas, de chuletones y bifes, de escalopes y morcillas, de sesos y chorizos. Por el contrario, porque quema calorías, reduce el colesterol, incrementa el nivel de hormonas femeninas y protege a la próstata en el caso de los varones, genera bienestar psicológico…y no sube peligrosamente la temperatura de la Tierra, carne, mucho más sana, mucho más recomendable, la otra, siempre la otra.
sábado, 15 de diciembre de 2007
¡Hola Don Pepito!
¡Hola don Pepito!, gritan alegremente desde la bancada de Coalición Canaria en el Cabildo Insular de Tenerife, con Ricardo Melchior como voz más destacada. ¡Hola don José!, responden entusiastas desde las zonas donde se ubican los consejeros del PP y del PSOE. ¿Insultó a Gran Canaria?, preguntan a coro los chicos y las chicas de Melchior, sabiendo perfectamente ya la respuesta: ¡A Gran Canaria yo insulté!, cantan entre risas socialistas y populares. ¿Defendió usted a Zerolo?, replican los aticos. ¡A Zerolo defendí!, remata la presunta oposición, esta sí que es de verdad sólo presunta desde hace más de una década.
Algo así, pero con más formalismo, sucedió la pasada semana en el Cabildo Insular de Tenerife. CC, agradecida y mucho, con los servicios prestados durante años, solicitó que la Corporación insular propusiera a José Rodríguez, editor del periódico El Día, a los Premios Canarias 2007, en su modalidad de Comunicación.
Hasta ahí todo lógico. Cuando hay una carajera en Tenerife, con varias investigaciones por corrupción en marcha (Fórum y Las Teresitas), El Día provoca un apagón informativo o simplemente desinforma abiertamente y afirma, sin que sus responsables se pongan colorados, que “Gran Canaria apesta a corrupción”; su periodístico olfato no parece funcionar en las distancias cortas. Cuando estamos ante el peor Gobierno de la historia de Canarias, el periódico de cabecera de ATI aplaude la labor del presidente Adán Martín y la de sus consejeros más radicalmente insularistas. Y, dejándose de sutilidades, el rotativo últimamente ya pide el voto para la formación de Paulino Rivero como única manera de salvar Canarias, que entiende como seis satélites orbitando alrededor de una isla central y hegemónica.
Resulta menos lógico, al menos inicialmente, que el PP y el PSOE se sumen a tan singular propuesta. Menos lógico sólo si no se conocen las dinámicas políticas y sociales de Tenerife. La mayoría de los ayuntamientos de la isla han otorgado medallas y reconocimientos varios al editorialista por unanimidad de sus ediles. En el Cabildo y en el Ayuntamiento de Santa Cruz en varios períodos no ha existido la oposición, abducida por completo por el poder atico.
Recuérdese, al respecto, que la operación de Las Teresitas contó con el apoyo de los concejales socialistas santacruceros, posteriormente expulsados del partido por el entonces secretario insular, Santiago Pérez, un tipo decente donde los haya, sometido al linchamiento de periodistas y medios afines al régimen de ATI, así como por parte de miembros de su propio partido, alcaldes incluidos, más cercanos al consejo de administración del insularismo que a la menor veleidad socialista.
El tiempo ha terminado por darle la razón a Santiago Pérez, mal que les pese a sus múltiples enemigos. El PP tinerfeño, por su parte, se ha limitado históricamente a ser el furgón de cola, el apéndice servil de ATI, con quien comparte electorado y, seguramente, intereses, cosa de lo que no son ajenos algunos sectores del PSOE.
Ahora, juntos y no se sabe si revueltos, han decidido por unanimidad que don José opte al Premio Canarias de Comunicación. El mismo don José que denigra, un día sí y otro también, a los grancanarios. El mismo cuyos editoriales suponen un grave insulto a la inteligencia de todos los canarios, sean de la isla que sean. El mismo que avergüenza a la mayoría de los tinerfeños. El mismo que actúa como lanzadera del pleito insular y de boicoteador permanente de la unidad de Canarias. El mismo que jalea a los movimientos racistas y xenófobos.
De Coalición, en Tenerife, en Lanzarote, en La Palma o en Gran Canaria, no hay nada que aguardar. Son lo que son y encima, con la que está cayendo, van a peor. Pero del PSOE y del PP cabría que esperar una pública disculpa a todos los hombres y mujeres de Canarias, a esa inmensa mayoría que cree en esta Comunidad y en un proyecto común, por una de las decisiones más irresponsables que se recuerdan. No lo van a hacer, se admiten apuestas.
¡Eran dos tipos requetefinos, eran dos tipos medio chiflados, eran dos tipos casi divinos, eran dos tipos disparatados!, entonan los consejeros mientras apoyan, por aclamación, la candidatura de José Rodríguez al Premio Canarias de Comunicación. ¡Adiós don Pepito! ¡Adiós don José!, acaban la musical faena los cabildicios coros. Los payasos de la tele eran mucho más serios y respetables.
sábado, 8 de diciembre de 2007
Silvio, nuestro Bob Dylan
Asistí al concierto de Silvio Rodríguez en Telde, uno de los últimos de la actual gira que puede constituir su despedida de los escenarios tras más de cuatro décadas de fructífera carrera musical. Rememoré la primera vez que lo vi y escuché, junto a Pablo Milanés, en el teatro Pérez Galdós, en el año 1977, hace treinta años, cuando Canarias y España se encontraban en los primeros pasos de una transición que alimentaba grandes esperanzas de cambio, aunque aún se soportaban los coletazos criminales y las resistencias del régimen franquista.
A pesar de algunos fallos organizativos e incomodidades, su actuación del viernes 9 en Gran Canaria alcanzó muy buen nivel, con un excelente grupo de esa inagotable cantera instrumental cubana, en el que sobresalió Niurka González (flauta y clarinete). Y con un cantautor al que se le podía escuchar con nitidez su voz, que no es la de hace tres décadas, pero que ha sabido conservar en muy buenas condiciones.
Tuve la oportunidad de entrevistar a Silvio en La Habana en el verano de 1992, cuando Cuba sufría las consecuencias del derrumbe de la Unión Soviética, en medio del período especial y el completo aislamiento de un país cercado y a pocas millas del gendarme del universo. Y cuando, una vez más, y como señala Eduardo Galeano en su libro Fútbol, a Sol y Sombra, “fuentes bien informadas de Miami anunciaban la inminente caída de Fidel Castro, que iba a desplomarse en cuestión de horas”.
En aquella ocasión, el cantante de San Antonio de los Baños se mostraba confiado en que la Revolución sabría superarse y buscar su lugar en el mundo tras la desaparición del socialismo real, que resultó ser poco de lo otro y casi nada de lo uno. Y no renunciaba a seguir trabajando por unas sociedades más igualitarias y más a la medida de los seres humanos.
“Tengo pruebas de que la gente sigue respondiendo a la solidaridad, sigue respondiendo a los principios, de que no todo el mundo está mercantilizado… Es un milagro maravilloso, es la condición humana que se rebela por más que la sociedad se haya retorcido, que los sistemas hayan retorcido el carácter del hombre, por debajo de todo eso está la condición humana luchando para salir”, me aseguraba, mientras compartíamos una botella de ron ‘paticruzao’, en la entrevista realizada una tarde habanera de septiembre, y que luego se publicaría en el primer número de la revista Disenso.
Dice Mario Benedetti que “Silvio es un poeta que canta, y más aun, es uno de los poetas más talentosos de su generación”. Comparto esa visión de don Mario y no tengo la menor duda de que Silvio es uno de los cantautores más brillantes en español, comparable en su relevancia y en su influencia sobre otros autores, y en la calidad de su producción literaria, con el laureado Bob Dylan.
Por eso, creo que la fructífera trayectoria del autor de Unicornio, Te doy una canción, Óleo de mujer con sobrero, El papalote, La maza, El sol no da beber, Ángel para un final, La era está pariendo un corazón, Escaramujo, Canción del elegido o Como esperando a abril, merece, ni más ni menos que Robert Allen Zimmerman, el reconocimiento del Príncipe de Asturias de las Letras.
Silvio Rodríguez es, sin duda, nuestro Dylan.
miércoles, 15 de marzo de 2006
Los teletubbies y los fundamentalistas
La noticia recogida estos días por los medios de comunicación no tiene el menor desperdicio: la oficina del defensor del menor de Polonia investigará si los teletubbies “fomentan comportamientos homosexuales”. Dipsy, Laa-laa, Poo y Tinky Winky se la juegan y podrán terminar siendo censurados si se confirman las sospechas de estos integristas occidentales católicos, apostólicos y polacos.
Durante años, mientras mis hijos fueron pequeños vi con ellos muchas veces los teletubbies, tiernos y juguetones personajes alejados de la violencia tan presente en las programaciones para niños. Y, seguramente porque mi mente es menos perversa que la de los inquisidores polacos, no se me ocurrió plantearme si promocionaban la homosexualidad, la monogamia, la castidad o la vida placentera y sin trabajo.
Serán sesudos psicólogos polacos los encargados de analizar si los teletubbies salieron clandestinamente del ropero y están aprovechando el infantil espacio para ganar adeptos hacia su orientación sexual. El más sospechoso es Tinky Winky, que usa un bolso de mujer y que podría ser eliminado, al modo y manera en que la Unión Soviética borraba de las fotos a los purgados por el régimen estalinista o que el ABC convertía las ikurriñas en irreconocibles banderas. Y si la cosa funciona, si los psicólogos concluyen que es mejor quitarlos de la programación para no contaminar las infantiles mentes, otros dibujos animados pueden correr la misma suerte y colocarse bajo el ojo del religioso Gran Hermano de las correctas opciones sexuales.
Los primeros en caer, no les quepa la menor duda, serán Blas y Epi, a los que no se les conoce relación con mujer alguna, y que conviven bajo el mismo techo, como pareja de hecho o tal vez casados tras la aprobación de la ley que posibilita los matrimonios gay en España. O el Oso Yogui y Bubu, que vaya usted a saber que oculta relacionen mantienen en la cueva del Parque Yellystone.
A este paso, Polonia se convertirá en un régimen integrista que poco tendrá que envidiar al Irán de los ayatollah, eso sí, con el fundamentalismo católico sustituyendo al islámico. Pero con las mismas consecuencias: la falta de libertad, los dogmas, las imposiciones, las verdades absolutas, la ausencia de respeto a las distintas opciones sexuales y, en definitiva, la negación de la sexualidad, limitada a la procreación.
Y mientras eso ocurre en un país de la Unión Europea, nuestros niños y niñas seguirán teniendo fácil acceso a video juegos, como el San Andrea, que les enseña a romper mobiliario urbano, atracar coches, agredir a mujeres o asesinar por el placer de matar; toda una escuela de valores cívicos que estoy seguro que a los modernos inquisidores les preocupa menos, mucho menos, que con quién comparte uno cama y afectos.